9 – La Ecología

Reconocida Dirigente Ecologista
La clase media entiende perfectamente la necesidad de defender el medio ambiente, siempre y cuando no resulte algo demasiado molesto, trabajoso y/o caro.
En las últimas dos o tres décadas las cuestiones ambientales pasaron a formar una parte importantísima del imaginario clasemedio. Cumplen con muchas funciones: hacen sentir socialmente responsable al clasemedio, le permiten victimizarse frente a los más poderosos (aún cuando más no sea porque una torre de departamentos de 20 pisos le tapa la vista al río… de su departamento en el piso 14 de una torre) y le hacen sentir valioso. De yapa, los bebés de oso panda son mucho más mononos que los niños famélicos del norte argentino (e infinitamente más que los indigentes del conurbano bonaerense), con lo que resultan una causa mucho más estética a la cual adherir.
El problema del ecologismo clasemedio es que cuando no es meramente simbólico, es escasamente práctico. En cuanto a la energía, por ejemplo, se opondrá al desarrollo de centrales nucleares sin pensar que son mucho más limpias que las usinas térmicas (a la vez que se niega rotundamente a pagar tasas de electricidad más caras para subvencionar fuentes de energía alternativa o a reducir su consumo eléctrico para preservar recursos naturales). El clasemedio apoyará las iniciativas de reciclado a la vez que se opone a que los cartoneros revisen su basura para separarla y venderla a recicladores. El clasemedio declara que le gustaría ver limpias las cuencas del Riachuelo y el río Reconquista, pero se le ocurrirá tratar de reducir su nivel de producción de basura para evitar la contaminación del suelo y el agua de esas cuencas que los basurales generan.
En algunos casos puede ir más allá: se opondrá a megaproyectos industriales o mineros que podrían generar un daño ambiental importante, pero no por eso dejará de consumir aquellos productos que requieren de las materias primas o los productos industriales producidos por dichos emprendimientos (¿Cuántas toneladas de papel se habrán consumido para imprimir volantes y afiches con consignas como “Si a la vida, no a las papeleras”?). Se opondrá al uso de agroquímicos en la producción agropecuaria, pero jamás estaría dispuesto a pagar sus alimentos al precio que costarían si se usaran métodos de menor productividad (como la producción orgánica sin plaguicidas ni abonos sintéticos).
Finalmente, el clasemedio nunca considerará dejar de usar su auto, cuando los autos particulares son la principal fuente de gases de invernadero en el mundo. Valora demasiado la asepsia e independencia que le da su vehículo como para pensar en abandonarlo. Al fin y al cabo, su auto con inyección electrónica modelo 2006 genera muchísima menos contaminación que el Renault 12 modelo 81 que usa el albañil que le está reformando el baño para viajar diariamente de Pablo Nogués a Palermo.
El clasemedio quiere rosas, pero sin espinas y siempre y cuando demanden menos atención que un cardo.
July 7th, 2009 at 3:04 am
Muy bueno, te pasaste con este post. Ya lo estoy agregando al ‘menú rodante’ de mi blog y posiblemente para las mejores noticias del mes.
Saludos y excelente
PLPLE
July 7th, 2009 at 8:11 am
La Carrozo dirigente ecologista ¿es pura ironía, no? ;-)))
July 7th, 2009 at 5:18 pm
Thorconsultora: Leé los epígrafes de los demás posts y decidilo vos mismo. ;)
PLPLE: Gracias, che! Se agradece.
August 1st, 2009 at 9:05 am
[...] La ecología de la clase media. Excelente reflexión sobre los argentinos y su clase de ‘compromiso’ con la ecología. Otro post filosófico-barato sin desperdicio alguno (NOTA). [...]
August 4th, 2009 at 11:11 pm
Muy bueno el artículo. Voy agregando este blog a mi lector de RSS.
August 6th, 2009 at 4:17 pm
Me alegro de que te guste, muadib.