20 – Indignarse
Wednesday, August 19th, 2009Ante una situación injusta, algunos enfurecen y buscan justicia. Otros se deprimen y buscan soledad. Los menos estables pueden enloquecer y reaccionar violentamente. Pero el clasemedio no reacciona de ninguna de estas maneras: el clasemedio se indigna.
¿En qué consiste indignarse? El diccionario de la Real Academia española define la indignación como “Enojo, ira, enfado vehemente contra una persona o contra sus actos.” Pero para el clasemedio eso no basta. Un clasemedio indignado emprenderá una o todoas las acciones de la siguiente lista hasta que cese la situación que dió origen a su estado iracundo:
- Protestar verbalmente ante cualquiera que preste un oído, aún cuando el interlocutor no tenga el menor interés en el tema.
- Golpear cacerolas desde el balcón.
- Manifestar su desacuerdo a los gritos durante asados o comidas.
- Votar en blanco.
- Llamar a programas radiales de la primera mañana para dejar sus opiniones hormonalmente violentas.
- Juntar firmas para obtener la renuncia de todo funcionario público cuya área de trabajo esté tangencialmente relacionado con su problema.
- Quejarse un rato más ante cualquiera que todavía no lo haya escuchado.
- Putear al referí.
Como en general no logra demasiado con esas acciones, el paso siguiente es recluirse a masticar su ira en privado, pero con la conciencia tranquila de que ya todo el mundo sabe que está indignado.
¿Qué cosas indignan al clasemedio? La lista es larga: la inseguridad, los sindicatos, los impuestos, los cortes de ruta no organizados por entidades agropecuarias, el peronismo, el clima, la justicia, los políticos, los radares fotográficos, el estado de las veredas, el DT de la Selección (sea quien sea), no encontrar lugar para estacionar… La cantidad de cosas que indignan a un clasemedio es efectivamente INFINITA.
Por fortuna, la indignación clasemedia no representa un gran riesgo para la sociedad: al ser el clasemedio un ser generalmente apático, no existe riesgo de que su enojo amenace al resto de la sociedad. Lo normal es que el clasemedio grite furioso contra aquello que lo indigna hasta que suceda una de dos cosas: que se le pase el enojo, o (más probablemente) que encuentre un nuevo motivo de indignación.

