10 – Los Tés Saborizados
Monday, June 29th, 2009SANTOS: ¿Earl Grey, tiene?
CAMARERA: No, no tenemos.
SANTOS: ¿Lapsang Souchong o algún otro chino?
CAMARERA: No, tenemos té común, tilo, boldo, manzanilla…
SANTOS: Un café entonces.
Los Simuladores, Primera Temporada, Capítulo 7

Connoisseur de Té de Coca
Para el clasemedio, el té está indisolublemente ligado a la idea del relax. Nadie tiene muy claro si el origen de esta asociación está ligado a los origenes orientales de esta planta, a que al día de hoy el té aún debe prepararse como una infusión tradicional (a diferencia del café, que está disponible en versión instantánea) o al más pedestre slogan de La Virginia. La cuestión es que la sóla idea de una taza de té relaja al clasemedio.
El consumo clasemedio de té difiere del tradicional té oligarca de herencia inglesa. El clasemedio no toma la infusión que George Mikes describe como “una especie de tisana incolora e insípida” via adición de leche. El bebedor de té de clase media busca un consumo levemente más exótico, pero sin necesidad de aprender sobre los distintos modos orientales de curar o fermentar la hoja de té, ni la práctica occidental del blending para combinar y mejorar aromas y sabores.
La solución: los tés saborizados con hierbas y frutas. Al clasemedio le resulta mucho más sencillo asociar tés con nombres de cosas que ya conoce (manzanilla, durazno, “frutos rojos”, “hierbas naturales”) que pensar en variedades con nombres como Darjeeling, Oolong, Earl Gray, Lapsang Souchong. Sabe que el té de tilo calma los nervios (si es que puede ignorar su gusto vomitivo, claro está) pero no la diferencia entre un blend inglés de desayuno y uno de tarde.
En la última década, el consumo clasemedio ha incorporado algunos tés de origen oriental. El más representativo es el té verde, al que se le atribuyen cualidades curativas de toda índole (¡Ayuda a adelgazar! ¡Reduce el estrés! ¡Es un reemplazo natural para la quimioterapia! ¡Es un efectivo antirretroviral en saquitos!). El problema es que en asia existen decenas de variedades y formas de preparación de tés verdes, que difieren mucho entre sí (pese a ser todos producto de la misma planta que el té negro comunmente consumido en Occidente). Al clasemedio no hacen más que confundirlo las discusiones sobre los méritos de los sistemas chinos contra los japoneses, o dentro de estos últimos las diferencias sutiles entre Sencha y Genmaicha: le basta con saber que hace bien, viene de oriente, y está medianamente de moda (hasta que a alguien se le ocurra vender otra variedad).
(La escritura de este post demandó aproximadamente dos litros de té negro tradicional, marca genérica de supermercado, sin leche pero con azúcar)









