1 – Las cosas simples

Un hombre simple
La gente de clase media no está ocupada – ES ocupada. El mundo que habitan sus miembros es una gran vorágine. Por eso no pueden complicarse la vida entendiendo cosas complejas: para el clasemedio no hay mayor valor que la simplicidad. Esto lo entienden los escritores, los cineastas, los políticos, y los especialistas en marketing. Es Simple, es Claro.
El primer punto en que esto es visible es en los consumos culturales: para el clasemedio mejor que leer a algún escritor argentino ignoto es leer a García Márquez, mejor que García Márquez es Paulo Coelho, mejor que Coelho es Dan Brown, y mejor que leer a Dan Brown es ver una película basada en una novela de Dan Brown, preferentemente doblada al español. Así se soluciona en un par de horas el problema de no entender de qué tratan las charlas literarias de sus amigos.
Políticamente la preferencia por la simplicidad es clara. Para conseguir el voto de una persona de clase media, la mejor apuesta es usar alguna frase del estilo “Menos discusión y más gestión”, o “Cambiar todo lo que nos hace mal por todo lo que nos hace bien”. Estas, sobre todo la segunda, son frases estimulantes, positivas y más sencillas que las reglas del Ta-Te-Ti. ¿Quién podría estar en contra de “todo lo que nos hace bien”? Otra opción para atraer votos clasemedios es mencionar áreas de gobierno sin decir qué hacer con ellas. “Salud”, “Educación”, y sobre todo “Seguridad” son perfectos eslóganes de campaña. Tal vez lo ideal para muchos sería explicar QUÉ hacer respecto de esos temas, pero al clasemedio común no le interesa. Al fin y al cabo, el afiche es chico y el clasemedio está apurado yendo a hacer algo importante. Como llegar a casa para ver una película basada en una novela de Dan Brown, doblada al español de ser posible.

Otro hombre simple
Al elegir un juguete tecnológico, el clasemedio buscará aquellas funciones que le simplifiquen la vida. Al comprar una laptop, por ejemplo, lo importante será que ésta tenga una cámara web incorporada, no un procesador potente o mucha memoria RAM, pese a que agregar una cámara externa es sumamente barato y sencillo (y más fácil de reemplazar cuando la cámara inexorablemente cese de funcionar días después del vencimiento de la garantía). El clasemedio intuye que una cámara externa es buscarse un problema, por lo que la evita.
Otra inclinación frecuente a la hora de comprar tecnología es buscar “números patrón”: todo dispositivo electrónico DEBE tener algún número que le sirva al clasemedio para determinar instantáneamente qué es lo que debe comprar. Los megapíxeles de las cámaras digitales son un buen ejemplo. Más siempre es mejor, aún cuando el clasemedio jamás piense ampliar sus fotos a tamaños superiores a 10 x 15 cm (para lo que le sobrarían 3 MP). En la medida de lo posible cada categoría de juguetes deberá tener un sólo número patrón: capacidad para reproductores de audio digital y pen drives, megapixels para cámaras, puntos-por-pulgada para impresoras. Los dispositivos complejos son problemáticos para el clasemedio, qué a menudo no entiende si le conviene tener más gigahertz en el procesador, gigabytes de RAM o gigabytes de disco rígido (y, en consecuencia, termina comprando la computadora que viene con cámara web).
Al clasemedio no lo compliques, que ya tiene bastantes problemas propios.














June 18th, 2009 at 5:22 pm
Buena la idea, pero trata de no hacer una web solo de lugares comunes anti-clase media.
June 18th, 2009 at 8:40 pm
Creo que, como clasemedio que sos, simplificas demasiado. Te doy un ejemplo (uno solo, para que no se te complique): cuando los clasemedios leemos “Seguridad”, no sólo leemos la palabra “seguridad”, leemos el subtexto, la intención del mensaje. Esa intención está ausente del cartelito no por su extensión o por su complejidad. Está ausente porque podría considerarse delito o porque “no queda bien decirlo así”. Cuando un político nos dice que se va a encargar de la “seguridad”, los clasemedios entendemos claramente el mensaje: “voy a matar a todos los negros (de alma! no vaya a ser cosa que creas que soy racista) que te roban lo que tanto te costó obtener, te fajan sin motivo y están tan drogados que capaz que te matan por dos pesos con cincuenta.”
June 18th, 2009 at 11:00 pm
Cacho: La idea no es ser anti. O sea, sería algo bastante suicida de mi parte.
R: Tú lo has dicho, simplifico demasiado. Sobre la segunda parte, no coincido del todo. Pensá que “Seguridad” no es el único slogan en ese estilo (¿Se acuerdan de aquel afiche de López Murphy que decía “Educación” con un bulldog mordiendo un diploma?).
June 19th, 2009 at 1:33 am
[...] interior y (lo más importante) adopta complejas posiciones teológicas. Si al clasemedio le gustan las cosas simples, no puede gustarle el Opus. El catolicismo ortodoxo en Argentina está reservado a la [...]
June 19th, 2009 at 3:33 am
Excelente! Cuando es necesario para entender el todo, simplificar está perfecto, como en éste caso.
Muy buen ‘experimento’ te mandaste! Y yo que estaba podando feeds en Reader… no pude contenerme a agregar este blog.
Saludos y suerte!
PLPLE
June 19th, 2009 at 1:27 pm
Gracias, PLPLE! Todo este blog va a ser, de alguna manera, una gran simplificación. Todos los estereotipos son grandes (y tristemente necesarias) simplificaciones.
July 1st, 2009 at 12:13 am
[...] complejos límites impuestos por la rigurosidad sociológica, porque a los clasemedios nos gustan las cosas simples. Compartí con otros [...]
July 20th, 2009 at 12:08 am
[...] el clasemedio, todo esto es intolerable. Aprender un idioma no es simple. Sin más opciones, el clasemedio generlamente opta por fingir el dominio de una lengua extranjera. [...]
November 21st, 2009 at 4:05 pm
[...] Son simples. No porque la trama sea lineal (si lo fuera, serían cuentos cortos de menos de diez páginas), sino porque no dudan en tratar al lector como un idiota. Nada queda sin explicar, todas las conclusiones están masticadas y digeridas, no hay lugar a la interpretación. Al lector sólo le queda el trabajo de tragar papilla literaria. [...]